Visión de la persona desde la Pedagogía Waldorf y la Terapia Social

Desde la Pedagogía Waldorf, la persona es un ser en desarrollo, en continua transformación y cada cual debe fomentar al máximo sus cualidades y su individualidad. Ese es el objetivo de la Pedagogía Waldorf y la Terapia Social (Steiner, 1924).

El movimiento, el habla, los pensamientos, los procesos sensoriales, etc, nos permiten manifestarnos como individuos (Yo). Cuando hay una discapacidad, algunos de estos procesos no se desarrollan adecuadamente. Desde la Pedagogía Waldorf, no se parte del síntoma o de la enfermedad, sino de los talentos y potenciales que tiene ese individuo para ayudar a esa persona a sacar el máximo partido a sus cualidades, y que logre el mayor desarrollo individual posible, sin buscar “normalizar” u homogeneizar a los individuos.

El propósito que tenemos desde El Círculo Índigo, es que queremos acompañar, atender y cuidar los procesos de pensamiento, sentimiento y voluntad de cada persona, respetando el desarrollo individual de cada cual, reconociendo sus talentos y sosteniendo sus dificultades.