El Círculo representa la Comunidad. Las conclusiones del Estudio transversal de Harvard sobre la Felicidad, que se comenzó en 1938, son claras: las personas que tienen relaciones sociales más cálidas son más felices y se mantienen físicamente más saludables a medida que envejecen. Esto demuestra que somos seres sociales, que compartir de forma sana con otros seres humanos es terapéutico en sí mismo y, por esta razón, consideramos fundamental que las personas con y sin discapacidad que formamos el Círculo Índigo seamos una comunidad de la que nos sintamos parte.
La comunidad se forma poco a poco, desde el compartir tiempo, hacer actividades juntos, trabajar en los talleres para los demás. Entre todos formamos una red de apoyo en el que todos nos podemos expresar libremente, tal y como somos, manteniendo nuestra identidad.
Desarrollando las actividades cotidianas, los integrantes de El Círculo Índigo, adquieren y mejoran sus habilidades de trabajo en equipo, de comunicación, de solidaridad, de compromiso, incluso de cómo enfrentarse a los problemas.