Talleres en la Pedagogía Waldorf y Terapia Social

¿Por qué son importantes los talleres en la pedagogía Waldorf y la terapia social?

El trabajo dignifica porque me veo reflejado a mí mismo en el resultado y despierta en mí una facultad

Siempre podemos desarrollar una facultad nueva, lo que llevamos en potencia se va desarrollando. Pero cuanto más mecanizado está un trabajo menos voluntad pongo en él. Con una máquina es difícil verse reflejado a sí mismo, ya que las máquinas pueden llegar a despersonalizar. Por este motivo, desde El Círculo Índigo abogamos por talleres artesanales.

El taller artesanal fomenta la voluntad, con la voluntad me adueño del espacio y el tiempo, el espacio y el tiempo me convierten en un ser social.

El trabajo no debe ser simple ocupación, sino el medio a través del que me puedo realizar en virtud de los talentos que poseo y es también donde aparece mi relación con el otro, en el sentido de que es el otro el que reconoce mi trabajo honestamente por su valor y calidad.

Si a la persona con discapacidad se le da la oportunidad de trabajar según lo que es capaz de dar y no según lo que nosotros imaginamos que debe dar, tendremos la oportunidad de presenciar el trabajo en su sentido más auténtico. Quizás esto tenga mucho que ver con adoptar una mirada sensible en la búsqueda de un sentido en cuanto a la relación entre el individuo y la sociedad.

La alegría en el trabajo surge con lo que se va aprendiendo y logrando.

El concepto del trabajo en los talleres no es el de crear “talleres para personas con discapacidad”, sino ofrecer talleres donde las diferentes capacidades de todos los participantes obren conjuntamente para el nacimiento de un producto o un servicio.

Al mismo tiempo, la cualidad de cada taller en cuanto a los materiales que se usan, el tipo de trabajo que se realiza, etc. ayudan a la persona a seguir avanzando en su desarrollo vital.