Desde El Círculo Índigo promovemos talleres con base de la Pedagogía Waldorf y la Terapia Social, que aúnan características en común, que son la base y pilar del proyecto y le dan sentido:
- Uso de materiales naturales: estos fomentan y despiertan mis sentidos (tacto, olfato, gusto…), respetan el medioambiente y aportan una percepción real y verdadera del entorno.
- Productos útiles y de calidad: el producto es un reflejo de mí, algo de mi individualidad se manifiesta en él. Por eso es importante que tenga calidad y sea útil así percibiré que esa calidad, belleza y utilidad que veo en el producto es algo que sale de mí y por lo tanto también está en mí.
- Productos que salen a la venta: de esta manera me hago social, trabajo para los demás, me relaciono con los demás y me relaciono también con el dinero.
- El taller es mi puesto de trabajo: donde aprendo un oficio, desarrollo mis capacidades, fomento mi voluntad y me convierto en un ser social.
- Vivir el proceso total del producto: desde que cojo la materia prima en bruto hasta que aparece el producto terminado. De esta manera participo en toda su transformación, tengo la visión global de todo el proceso y vivencio, a modo de espejo, el mismo proceso de transformación que puede acontecer en mí como persona.
- Mantener los ritmos de trabajo: esto ayuda a fortalecer y vivificar a la persona en su voluntad.
- Se fomenta el encuentro y convivencia con los otros trabajadores: desde la colaboración y la ayuda mutua.
- Se tiene en cuenta al individuo y sus capacidades: todos podemos desarrollar un trabajo digno si este se adapta a nuestras capacidades. Por otra parte, se procura ofrecer a la persona aquel trabajo que mejor pueda ayudarle tanto en su desarrollo personal como social.
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